Los precios del oro registraron un descenso moderado este miércoles, presionados por las tensiones inflacionarias derivadas del encarecimiento de los combustibles y por la prudencia de los inversionistas ante el inminente anuncio de política monetaria de la Reserva Federal (Fed).

El oro al contado retrocedió un 0,1%, situándose en 4.055,59 dólares por onza a las 08:54 GMT, luego de haber anotado un incremento cercano al 1% en la jornada previa.

De igual manera, los futuros del oro estadounidense con entrega en diciembre cayeron un 0,1%, hasta los 4.070,20 dólares por onza.

Incidencia del mercado petrolero

Las cotizaciones del petróleo experimentaron un repunte superior a los 2 dólares por barril, luego de que un ataque perpetrado contra una refinería en Arabia Saudita reavivara los temores en torno a la estabilidad de los suministros energéticos globales.

Al respecto, Hamad Hussain, economista especializado en clima y materias primas de Capital Economics, señaló que «la subida de los precios del petróleo y el riesgo de que ello lleve a la Fed a adoptar una postura más agresiva de lo que esperan los participantes en el mercado parecen estar lastrando los precios del oro».

El encarecimiento de la energía refuerza las previsiones de que los tipos de interés se mantengan elevados durante un periodo más prolongado, incrementando así el costo de oportunidad de conservar activos libres de rendimiento como los metales preciosos.

El mercado anticipa de forma generalizada que la Fed mantendrá sin variaciones su tasa de referencia en la decisión que anunciará a las 18:00 GMT, mientras que la herramienta FedWatch de CME refleja una probabilidad del 84% de que se aplique un incremento en el encuentro de diciembre.

Expectativas económicas

La atención de los mercados también permanece dirigida hacia la publicación de los datos de gasto en consumo personal en Estados Unidos prevista para el jueves, un indicador vigilado de cerca por el banco central en su objetivo inflacionario del 2%.

En paralelo, encuestas recientes de Reuters revelan que los analistas han recortado por segundo trimestre consecutivo sus proyecciones sobre el precio del oro para 2026, argumentando la incidencia de los elevados rendimientos de la deuda soberana, la fortaleza del dólar y la permanencia de tasas altas, aunque mantienen la expectativa de una recuperación de cara a 2027.

La revisión a la baja también afectó las previsiones del platino y el paladio por tercer trimestre consecutivo.

Dentro del segmento de metales preciosos, la plata al contado descendió un 0,6% hasta los 54,04 dólares, el platino perdió un 0,1% para ubicarse en 1.538,50 dólares, y el paladio avanzó un 0,2% alcanzando los 1.027,80 dólares por onza.