SANTO DOMINGO, República Dominicana. – El primer clásico capitalino de la temporada 2026-2027 dejó una señal importante: los Tigres del Licey comenzaron con una ofensiva capaz de cambiar rápidamente el rumbo de un partido, mientras los Leones del Escogido tendrán que revisar los aspectos de su juego que quedaron expuestos en la derrota 12-2 del viernes en el Estadio Quisqueya Juan Marichal.
Más allá del marcador, la diferencia estuvo en la capacidad de aprovechar las oportunidades. El Licey conectó 18 imparables y mantuvo la presión sobre el pitcheo escarlata, demostrando profundidad en su alineación. El cuadrangular de Jesús Madé en su debut fue uno de los momentos más destacados de la noche, tanto por su impacto inmediato como por la expectativa que genera el joven talento en el torneo invernal dominicano.
Para el Escogido, el encuentro representa una primera prueba de ajuste. Aunque consiguió igualar el marcador en el episodio inicial, no logró sostener el ritmo ofensivo de su rival y permitió que la diferencia aumentara con el avance de las entradas. La actuación también deja sobre la mesa la necesidad de mejorar la ejecución defensiva y encontrar mayor estabilidad desde el montículo para evitar que los partidos se compliquen temprano.
Sin embargo, el resultado inaugural no define el destino de ninguno de los dos equipos en una campaña extensa. El Licey obtiene confianza y comienza con buen pie su aspiración al campeonato, mientras los Leones tienen la oportunidad de responder desde sus próximos compromisos. En una rivalidad donde cada enfrentamiento tiene un significado especial, el primer duelo deja una conclusión clara: los azules marcaron el ritmo de la noche, pero la verdadera medida de ambos conjuntos estará en su capacidad de mantener la consistencia durante el torneo.


