La campeona olímpica de los 800 metros, Keely Hodgkinson, abandonó la final de los 400 metros durante el Campeonato Británico de Atletismo tras presentar una leve molestia física.

La decisión fue tomada como medida preventiva para evitar complicaciones mayores en una temporada cargada de compromisos internacionales. La atleta británica abandonó la pista antes de completar la prueba y posteriormente tranquilizó a sus seguidores.

Hodgkinson explicó que no se trata de una lesión grave y que tanto ella como su equipo técnico prefirieron actuar con cautela para preservar su estado físico de cara a las próximas competencias.

La corredora continúa siendo una de las principales referencias del atletismo mundial en las pruebas de medio fondo y se espera que regrese a la acción en las próximas semanas sin mayores inconvenientes.