La Federación de Fútbol de Estados Unidos inauguró oficialmente el Arthur M. Blank U.S. Soccer National Training Center en el condado de Fayette, Georgia, un complejo valorado en USD 250 millones que promete marcar un antes y un después en la estructura del fútbol estadounidense.

La nueva instalación será el hogar permanente de todas las selecciones nacionales masculinas y femeninas, además de las áreas administrativas de la federación, consolidando por primera vez todas las operaciones en un mismo campus.

“La instalación sirve como un nuevo hogar para el fútbol en América, y fue construida específicamente para ser un catalizador del crecimiento continuo del deporte”, destacó la federación durante la inauguración.

Un proyecto estratégico rumbo al Mundial

El centro llega en un momento clave para el fútbol estadounidense, con la mirada puesta en la Copa del Mundo y el crecimiento sostenido del deporte en el país.

El director general de la federación, JT Batson, explicó que la construcción involucró a unas 1.600 personas y requirió el uso de aproximadamente 7.000 camiones de materiales.

El complejo cuenta con más de una decena de canchas y vestidores, gimnasio, salas de conferencias, espacios de hospitalidad y oficinas para alrededor de 400 empleados.

Durante décadas, la federación trabajó de manera dispersa entre diferentes instalaciones y ciudades, obligando a las 27 selecciones nacionales —incluyendo categorías juveniles, mayores y adaptadas— a trasladarse constantemente para entrenar y competir.

Con esta nueva sede, Estados Unidos busca centralizar procesos, optimizar recursos y fortalecer el desarrollo integral de sus programas deportivos.

Atlanta ganó la sede del proyecto

La idea de crear un campus nacional para el fútbol estadounidense comenzó a gestarse desde finales de los años noventa, aunque no fue hasta la llegada de Cindy Parlow Cone a la presidencia de la federación en 2020 cuando el proyecto tomó impulso definitivo.

Atlanta terminó imponiéndose como sede frente a otras ciudades, pese a representar una inversión más alta, gracias a la autonomía que ofrecía para desarrollar una instalación completamente nueva.

El proyecto recibió el respaldo del empresario Arthur Blank, propietario de franquicias deportivas en Atlanta y cofundador de Home Depot, quien aportó USD 50 millones para la construcción.

También participaron compañías como Coca-Cola y Home Depot, mientras que Dan Cathy, presidente de Chick-fil-A, contribuyó con la donación de terrenos.

Un espacio pensado para todas las selecciones

El campus incluye áreas de entrenamiento, recuperación, análisis y administración, además de una “supercancha” elevada destinada exclusivamente a las selecciones mayores.

La intención de la federación es que el complejo sirva como punto de encuentro para jugadores, entrenadores y personal administrativo, fomentando una identidad común y una preparación más uniforme en todas las categorías.

La leyenda del fútbol estadounidense Cobi Jones, máximo internacional histórico del país, resumió el sentimiento durante la inauguración con una frase simbólica:

“Estoy en casa”.

Además de fortalecer el rendimiento deportivo, la federación considera que el centro también podrá convertirse en una fuente importante de ingresos mediante la organización de torneos, eventos y programas de formación.

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