El escolta de Los Angeles Lakers, Austin Reaves, fue directo tras la derrota en el Juego 1 de las semifinales del Oeste ante el Oklahoma City Thunder: no hay excusas.

“Quiero decir, a nadie le importa eso. Tengo que salir y jugar mejor”, expresó el jugador, dejando claro que su reciente regreso tras lesión no justifica su rendimiento.

Números que preocupan

En apenas su tercer partido tras perderse un mes por una lesión oblicua, Reaves tuvo una noche difícil: encestó solo 3 de 16 tiros de campo.

Desde su regreso en la serie anterior, sus números reflejan la falta de ritmo:

  • 15 puntos por partido
  • 30.4 % en tiros de campo
  • 11.8 % en triples

A esto se suman los problemas con el manejo del balón, con cuatro pérdidas en el primer juego ante Oklahoma.

Defensa asfixiante

El Thunder ha sabido incomodar al escolta angelino. Con Cason Wallace como principal defensor, Reaves volvió a sufrir, replicando lo ocurrido en la temporada regular, donde ya había tenido dificultades ante este rival.

La presión constante y la intensidad defensiva han sido claves para limitar su impacto ofensivo.

Ajustes urgentes para el Juego 2

De cara al próximo encuentro, Reaves tiene claro el enfoque: mejorar la selección de tiros y reducir las pérdidas.

“Lo más fácil es decir que hay que meter más tiros, pero también tenemos que cuidar el balón y darnos oportunidad de lanzar en cada posesión”, señaló.

El Juego 2 será una prueba inmediata para un jugador que sabe que los playoffs no esperan… y que el margen de error es mínimo.

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