En el ámbito económico, Europa analiza nuevas estrategias para enfrentar el impacto de la inteligencia artificial en el empleo y la productividad.
De acuerdo con expertos, sectores tradicionales como transporte, energía e infraestructura podrían convertirse en un “escudo” frente a los cambios acelerados que trae la automatización.
Estos sectores, menos dependientes de la digitalización extrema, presentan mayor estabilidad y resistencia ante la sustitución de empleos por tecnología, a diferencia de áreas como software o servicios financieros.
Además, la Unión Europea continúa fortaleciendo su marco regulatorio en inteligencia artificial, buscando equilibrar la innovación con la protección laboral y la estabilidad económica.


