El boxeo venezolano ya tiene un nuevo capítulo dorado, y lleva el nombre de Omailyn Alcalá. La pugilista se convirtió en la primera mujer del país en conquistar una medalla de oro en una Copa del Mundo, tras imponerse con autoridad en la categoría de 57 kilogramos.
La hazaña se concretó en Foz de Iguazú, donde la venezolana dominó la final ante la húngara Kukhta Vladislava por decisión unánime, dejando claro su crecimiento competitivo y su madurez sobre el ring.
Un triunfo sin discusión
Alcalá controló el combate de principio a fin. Su precisión, lectura táctica y ritmo marcaron la diferencia ante una rival europea de alto nivel. Los jueces no dudaron: victoria clara para la venezolana, que firmó una actuación sólida en el momento más exigente del torneo.
Este resultado confirma el gran presente de una atleta que ya venía destacando en el escenario internacional, consolidándose como una de las principales cartas del boxeo venezolano.
Un camino construido con consistencia
La trayectoria de Alcalá no es casualidad. En los Juegos Panamericanos de Santiago 2023 logró medalla de bronce y aseguró su clasificación a los Juegos Olímpicos de París 2024, convirtiéndose en la primera boxeadora venezolana en alcanzar ese objetivo.
Además, ya había subido al podio en el Campeonato Mundial de Boxeo 2025, donde obtuvo el bronce, reafirmando su progresión en la élite del deporte .
Más que una medalla
El oro en Brasil trasciende lo deportivo. Representa un punto de inflexión para el boxeo femenino en Venezuela, un impulso para nuevas generaciones y una señal clara del crecimiento de la disciplina.
Alcalá no solo ganó una final. Abrió una puerta.


