Miami, EE.UU. — En una escena poco habitual en el béisbol moderno, una moneda volvió a tener protagonismo en el destino de un partido decisivo. Estados Unidos ganó el sorteo frente a Venezuela y será el equipo local en la final del Clásico Mundial de Béisbol 2026, que se disputará en el loanDepot park.
La necesidad del lanzamiento de moneda surgió tras el empate en récord entre ambas selecciones, que llegan al juego por el campeonato con marca idéntica de 5-1. Ante esta igualdad, el reglamento del torneo contempla el sorteo como último recurso para definir la localía.
Aunque el béisbol de las Grandes Ligas eliminó este método en 2022 al implementar sistemas matemáticos de desempate más complejos, el Clásico Mundial aún conserva esta alternativa en situaciones extremas. De hecho, el reglamento establece que, tras agotar criterios como enfrentamientos directos y estadísticas comparativas, el azar puede entrar en juego.
Estados Unidos tuvo además la ventaja de elegir entre cara o cruz, basándose en su mejor posición en el ranking previo de la Confederación Mundial de Béisbol y Sóftbol.
El resultado del sorteo le otorga a la novena estadounidense el privilegio de batear de último, una ventaja estratégica importante en partidos cerrados.
Cabe destacar que este procedimiento pudo haberse evitado. Si Italia hubiese ganado su semifinal, habría llegado invicta (6-0) a la final, asegurando automáticamente la localía sin necesidad de recurrir al lanzamiento de moneda.
Así, en una final cargada de talento y expectativas, el destino también tuvo su cuota de protagonismo, recordando que incluso en la era de la analítica avanzada, el béisbol aún guarda espacio para la incertidumbre.


