En un movimiento estratégico para proteger uno de los activos más valiosos del deporte mundial, la Junta Ejecutiva del Comité Olímpico Internacional (COI) aprobó este martes una propuesta de enmiendas a la Carta Olímpica, que será sometida a votación en la 145ª Sesión del COI, prevista para febrero de 2026 en Milán.
Las modificaciones, recomendadas por la Comisión de Asuntos Jurídicos del COI, buscan aclarar y modernizar la definición y los estándares de diseño de los emblemas olímpicos, reforzando así la protección legal y visual de la marca olímpica en un contexto global cada vez más complejo y comercializado.
Uno de los puntos centrales de la propuesta es la redefinición formal del emblema olímpico, que ya no se limita únicamente al símbolo de los cinco aros. La nueva redacción establece que un emblema incluye también un componente escrito obligatorio y, de manera opcional, un elemento gráfico distintivo, alineándose con las prácticas contemporáneas de diseño y comunicación visual.
Además, se plantea una actualización de los estándares de diseño aplicables a los emblemas creados por los Comités Organizadores de los Juegos Olímpicos (OCOGs). El objetivo es adoptar un sistema de emblemas “a prueba de futuro”, que mejore la visibilidad del símbolo olímpico y de las designaciones oficiales de cada evento, desde los Juegos Olímpicos y de Invierno hasta los Juegos Olímpicos de la Juventud y los Juegos Olímpicos de Esports.

La Comisión Jurídica también propuso ajustes técnicos y administrativos, como la armonización del uso de abreviaturas oficiales dentro del Movimiento Olímpico, reflejando cambios de nombre recientes, y la actualización formal del nombre de la Comisión de Salud, Medicina y Ciencia del COI, antes conocida como Comisión Médica y Científica.
Otro punto relevante es la clarificación del estatus de las mascotas olímpicas, que pasarán a ser reconocidas explícitamente como propiedad olímpica, pero no como emblemas oficiales, diferenciando así su uso comercial y simbólico.
Estas enmiendas reflejan la evolución constante del Movimiento Olímpico, que busca preservar su identidad histórica mientras se adapta a los desafíos legales, comerciales y digitales del siglo XXI. La Carta Olímpica, publicada por primera vez en 1908, continúa siendo el documento rector que codifica los principios fundamentales del olimpismo y se ajusta periódicamente para mantenerse vigente.


