Por Helen Acevedo.- El Barcelona tuvo que insistir, madurar el partido y golpear en el momento justo. En una noche de paciencia y control, el conjunto blaugrana superó 2-0 a Osasuna en la jornada 16 de LaLiga, con un doblete de Raphinha que terminó marcando la diferencia y consolidando al equipo como líder del campeonato con 43 puntos.
En el Camp Nou, el guion fue claro desde el inicio: dominio azulgrana frente a un Osasuna ordenado, que resistió con disciplina y buscó sorprender a la contra. El primer tiempo fue un monólogo en posesión para el Barça, con intentos constantes de Lamine Yamal, Pedri, Ferran Torres y Raphinha, probando desde media distancia y atacando los espacios. La más clara llegó al minuto 23, cuando Ferran Torres envió el balón a la red, pero el VAR anuló el gol por fuera de juego, manteniendo el empate sin goles al descanso.

Osasuna, lejos de encerrarse por completo, respondió con llegadas de Ante Budimir, quien exigió en dos ocasiones al guardameta blaugrana y mantuvo la tensión en el partido. El 0-0 reflejaba un encuentro disputado, donde la diferencia aún no encontraba su momento.
Ese momento llegó en el segundo tiempo. El Barcelona mantuvo el ritmo alto, empujando al rival contra su propio campo. Marcus Rashford, incisivo en el complemento, se sumó a la generación ofensiva junto a Yamal y Raphinha, mientras Osasuna apostaba por transiciones rápidas. La resistencia navarra se quebró al minuto 70, cuando Raphinha recibió un pase de Pedri y sacó un remate de izquierda desde fuera del área, preciso y potente, imposible para el arquero. El gol liberó al líder.
Con el marcador en contra, Osasuna adelantó líneas y realizó cambios ofensivos, pero el Barcelona no perdió el control. La sentencia llegó al minuto 86, nuevamente con Raphinha como protagonista: el brasileño apareció dentro del área y definió de izquierda a quemarropa para firmar su doblete y el 2-0 definitivo.

En los minutos finales, el técnico azulgrana movió el banco para cerrar el partido con solvencia, dando ingreso a Marc Casadó, Roony Bardghji y Andreas Christensen, administrando esfuerzos y asegurando una victoria clave en la carrera por el título.
El silbatazo final confirmó una noche redonda para el Barça, que sigue firme en lo más alto de LaLiga. Osasuna, pese a competir con orden y actitud, se quedó sin premio y permanece con 15 puntos en la posición 16, tras 16 jornadas disputadas.
Raphinha fue la figura. El Barcelona, el líder. Y LaLiga, cada vez más teñida de blaugrana.



