O&M FC dejó en el terreno una actuación cargada de determinación, disciplina y entrega total en un duelo intenso ante Mount Pleasant FA, en un partido que exigió el máximo del plantel desde el primer minuto.
A pesar del marcador adverso, el conjunto universitario demostró capacidad de reacción, orden táctico y un espíritu combativo que mantuvo al equipo en competencia durante los 90 minutos.
Un inicio exigente y un rival que presionó temprano
El encuentro comenzó con un ritmo elevado y un oponente que buscó adelantarse rápidamente. Al minuto 8, Mount Pleasant FA abrió el marcador tras una jugada de balón detenido. Sin embargo, los omeyanos no bajaron los brazos y de inmediato reorganizó sus líneas para recuperar estabilidad y asumir el control progresivo del partido.

El portero Iraitz Gelbentzu tuvo una actuación destacada, realizando intervenciones clave que mantuvieron al equipo en la lucha, especialmente en acciones de Walker, Brown y Bailey, quienes exigieron al máximo al guardameta omeyano.
Reacción y llegada universitaria
La fuerza dorada respondió con personalidad. Gabriel Castillo, Herard Frantzety, Yoan Melo y Julen Manterola generaron acciones ofensivas importantes, mostrando presencia en campo rival y buscando el empate tanto por las bandas como con remates de media distancia.
Al minuto 62, una jugada revisada por el VAR terminó anulando un gol del rival, un momento que reforzó la concentración del plantel y mantuvo abierta la lucha por el resultado.
El cuerpo técnico realizó ajustes de calidad que aportaron energía fresca al partido. Los ingresos de Emmanuel Cuello, Sergio Abreu, Diego Almonte y Héctor Ramírez revitalizaron la presión y dieron mayor movilidad al ataque universitario.
Un cierre heroico y de mucha intensidad
Los últimos minutos del encuentro se jugaron con coraje. O&M FC mantuvo la posesión, ganó faltas en zonas de ataque y obligó al rival a retroceder. En el 90+6, Herard Frantzety ganó un tiro libre en el costado izquierdo tras una falta fuerte, mientras el conjunto omeyano continuaba empujando hacia el área en busca del gol del empate.
El cierre del partido estuvo marcado por la entrega total del equipo. Héctor Ramírez, pese a recibir una fuerte falta y salir golpeado, mantuvo su compromiso y su energía competitiva hasta la última jugada. La defensa y el mediocampo sostuvieron el orden hasta el pitazo final, demostrando carácter y profesionalismo.
O&M FC mostró una vez más la identidad que lo distingue: un conjunto que lucha cada balón, que se adapta, que responde ante la adversidad y que compite con dignidad hasta el final.


