Por Helen Acevedo.- La espera terminó. Este sábado 15 de noviembre, el Citi Field de Nueva York se convertirá en el epicentro del béisbol caribeño cuando República Dominicana y Puerto Rico se enfrenten en una edición histórica del Juego de Estrellas, un espectáculo impulsado por la FENAPEPRO y la LBPRC que promete desbordar emoción, nostalgia y orgullo nacional.
Los fanáticos lo decidieron. Tras semanas de votación en la plataforma oficial de la FENAPEPRO, fueron revelados los 26 jugadores dominicanos que representarán al país en este duelo que trasciende generaciones y revive la eterna hermandad-rivalidad entre dominicanos y boricuas.
Pero entre todos los nombres, uno brilla con luz propia: Robinson Canó. El estelar intermedista, leyenda viviente del béisbol dominicano, será homenajeado en su despedida del béisbol profesional en Estados Unidos. El Citi Field, escenario que lo vio convertirse en una figura icónica de MLB, será el marco ideal para rendirle tributo.
El roster dominicano: talento y experiencia
Dominicana llega con un equipo sólido que mezcla juventud, poder y veteranía.
En el cuadro interior, Canó estará acompañado por Aderlin Rodríguez, Gustavo Núñez, Hanser Alberto, Cristian Adames y Ángel Genao, una combinación que garantiza defensa y contacto de calidad.
Los jardines presentan velocidad y versatilidad con Gilberto Celestino, Sócrates Brito, Emmanuel Rodríguez, Junior Lake y Emilio Bonifacio, quienes aportan poder, piernas y amplio recorrido defensivo.
La receptoría estará en manos de Geraldi Díaz, John Núñez y Webster Rivas, mientras que como bateador designado, un nombre de peso: Mel Rojas Jr.
El pitcheo dominicano llega profundo y variado, con brazos conocidos del circuito y experiencia de Grandes Ligas: César Valdez, Roldy Muñoz, Huascar Ynoa, Fernando Abad, Esmil Rogers, Jefrey Yan, Richard Rodríguez y Jean Carlos Mejía, entre otros.
El conjunto tricolor será dirigido por Carlos Gómez, acompañado por un cuerpo técnico liderado por Héctor Borg, Alexis Candelario, Ray Willy Gómez y el resto de un personal que conoce de sobra la intensidad de juegos de este calibre.
Puerto Rico: un rival de élite
La selección de la LBPRC llega con un arsenal respetable y una mezcla de estrellas con experiencia mundialista.
En los jardines, nombres como Eddie Rosario, Nelson Velázquez, Danny Ortiz y Bryan Torres prometen ser una amenaza constante.
La receptoría boricua tiene jerarquía con Martín Maldonado, acompañado de Brian Navarreto y Roy Morales.
En el infield, Puerto Rico presenta a Emmanuel Rivera, Vimael Machín, Isan Díaz, Luis Vázquez y Jack López, una alineación capaz de producir en cualquier parte del lineup.
El cuerpo de lanzadores boricuas también impresiona con José de León, Yacksel Ríos, Jorge López, Jonathan Bermúdez, Luis Leroy Cruz y Andrew Marrero, entre un grupo de brazos listos para asumir el reto.
El banquillo será liderado por Wilfredo Cordero, con el legendario Carlos Delgado como dirigente honorario y la figura de Carlos Beltrán como coach honorario.
Un espectáculo desde la mañana
El show comenzará temprano. A las 10:00 de la mañana, Víctor Swing encenderá el ambiente con un espectáculo bailable que promete poner a vibrar el Citi Field.
Antes del playball, diversas figuras se encargarán de los momentos solemnes del encuentro:
• Santiago Matías (Alofoke) lanzará la primera bola.
• Shantelle Piña interpretará el himno de Estados Unidos.
• Héctor Acosta “El Torito” entonará el himno dominicano.
• Gilberto Santa Rosa hará lo propio con el de Puerto Rico.
• La animación estará a cargo de Melissa Santos.
El equipo arbitral también será mixto, con los dominicanos Junior Torres y Félix Tejeda, y los puertorriqueños Ángel Osorio y Kelvin Bultron.
Todo listo para otro capítulo de una rivalidad eterna
Dominicana vs Puerto Rico no es solo un partido. Es cultura, historia y orgullo. Es la competencia más sabrosa del Caribe trasladada al corazón de Nueva York.
Los rosters están completos, la fanaticada está lista, y el Citi Field se prepara para una fiesta que promete ser memorable.
El Caribe va a paralizar la Gran Manzana.
El show está por comenzar.



