Lo que comenzó como un adorable video casero de un niño soñador, terminó convertido en una historia legendaria. Cal Raleigh, receptor de los Marineros de Seattle, se coronó campeón del Festival de Jonrones 2025, cumpliendo una premonición grabada hace dos décadas, cuando a sus 8 años declaró con una sonrisa: “¡Soy el campeón del Festival de Jonrones!”
El clip, filmado por su padre Todd Sr. con una cámara de mano —antes de que existieran los smartphones—, se viralizó la semana pasada y recorrió redes sociales, transmisiones nacionales y el clubhouse de los Marineros.
Una noche familiar e histórica
La profecía se cumplió el lunes en el Truist Park, donde Raleigh no solo hizo historia como el primer receptor y bateador ambidiestro en ganar el Derby, sino que lo hizo rodeado de su familia: su padre lanzó los pitcheos y su hermano menor, Todd Jr., estuvo detrás del plato.
“Es algo surrealista. No piensas que vas a ganar. Ni siquiera que te van a invitar”, dijo Raleigh conmovido. “Y ganarlo con tu familia presente… qué noche”.
De milagro a campeón
Raleigh avanzó por apenas 0.08 pies en la primera ronda tras empatar con Brent Rooker. El desempate se definió por el jonrón más largo: 470.61 pies contra los 470.53 de Rooker. Ese suspiro de alivio fue el impulso que necesitaba.
Ya encendido, superó a Oneil Cruz (segunda ronda) y venció en la final a Junior Caminero, quien se quedó sin swings en el tiempo extra.
Los números del campeón:
- 17 HR en la primera ronda
- 19 HR en la segunda
- 18 HR en la final
Raleigh también se convirtió en el segundo Marineros en ganar un Derby, uniéndose a Ken Griffey Jr. (1994, 1998, 1999). Además, llegó a la pausa del Juego de Estrellas con 38 jonrones en la temporada, solo uno menos que el récord de Barry Bonds (39 en 2001) a mitad de año.
Un swing a la izquierda, un Derby para la historia
Aunque comenzó bateando desde ambos lados del plato, como buen ambidiestro, Raleigh decidió quedarse como zurdo tras notar que era más efectivo. Usó un bate Rawlings modelo “torpedo”, más balanceado que el que utiliza cuando batea a la derecha.
“La primera ronda fue la más difícil”, confesó. “Pero hablar con mi papá y mi hermano me ayudó. Quería hacerlo desde ambos lados, pero cuando vimos que podíamos ganar, me quedé con el lado que funcionaba mejor”.
Más allá del trofeo
Lo más especial para Raleigh fue compartir la experiencia con su familia. Su hermano Todd Jr., de 15 años y 6’3”, también juega béisbol competitivo en el área de Atlanta. Su padre, quien lo entrenó desde pequeño, lanzó cada pitcheo como si fuera un juego en el patio de casa.
“Cuando eres padre, lo único que quieres es ver feliz a tu hijo”, dijo emocionado Todd Sr. “Esto ha sido una bendición para todos nosotros”.
Todd Jr. bromeó diciendo que se quedará con toda la mercancía del evento, pero también compartió su admiración por Cal: “Todo. Su estilo, su entrega. Lo admiro mucho”.
Un año mágico para “Big Dumper”
La noche del lunes fue un capítulo más de una temporada histórica para Raleigh, quien lidera las Grandes Ligas en jonrones y parece decidido a cerrar el año con broche de oro.
“Supongo que tuve suerte. Como una galleta extra”, dijo entre risas. Pero más allá de la suerte, la pasión, el talento y la familia hicieron que un sueño de la infancia se hiciera realidad.


