(Especial Edward Silva) Antonia Evangelista Ruiz de Mejías, conocida popularmente como “Toquita Mejías” es sin duda alguna un icono de popularidad y ejemplo a seguir en el fanatismo deportivo venezolano.
En la actualidad posee la misma pasión por el deporte que ha tenido desde niña, Toquita tiene más de 60 años aupando a los equipos del Estado Anzoátegui, en el Baloncesto – Marinos, en la disciplina del Beisbol- Caribes y finalmente en el fútbol profesional- Deportivo Anzoátegui DANZ.
Desde joven esta ejemplar venezolana jugaba beisbol en un terreno cercano al Puerto de Sucre en Cumaná, su ciudad natal. En el año 1938 se traslada a vivir a Puerto La Cruz con su esposo, Antonio Mejías, beisbolista destacado de la época.
En 1980 se le da el nombre de Antonia Evangelista Ruíz de Mejías “Toquita” a un estadio cerca de su comunidad como homenaje por su particular pasión a favor del deporte venezolano. En la actualidad atesora en su casa ubicada en la ciudad de Puerto La Cruz infinidad de objetos como fotos, trofeos, medallas, balones, banderines que están autografiados por atletas, entrenadores y equipos.
Toquita tiene una numerosa familia de 12 hijos y una descendencia que entre nietos, bisnietos y tataranietos llega a más de 100 integrantes; en ellos ha sembrado el amor y respeto por el deporte.
Si pensamos en Toquita Mejías es inevitable que vengan a la mente palabras como: consecuente, sencilla, notable, maravillosa y ejemplar por entregar su vida al deporte y convertirse sin discusión en la mejor Fanática del deporte en Venezuela.


