El Manchester City vivió una noche complicada en St James’ Park, donde el Newcastle se impuso 2-1 gracias a un brillante doblete de Harvey Barnes. La derrota no solo golpeó las aspiraciones de los dirigidos por Pep Guardiola en la Premier League, sino que también dejó imágenes inesperadas del técnico catalán, quien no ocultó su frustración.

El partido estuvo marcado por decisiones arbitrales que encendieron los ánimos del entrenador. Un posible penal sobre Phil Foden que no fue sancionado y la jugada previa al segundo gol de Barnes —en la que el City reclamó una supuesta falta y posición dudosa de Bruno Guimarães— alimentaron la molestia del banquillo visitante.

Cuando sonó el pitazo final, Guardiola discutió primero con Guimarães, luego encaró a los árbitros buscando explicaciones y, en medio de ese ambiente tenso, también terminó increpando a un camarógrafo que grababa cada detalle de la escena.

Lejos de profundizar en la polémica, Guardiola optó por la evasiva en sus declaraciones posteriores. “No hay preguntas, todo está bien”, dijo escuetamente a BBC. Más tarde, en Sky Sports aseguró que su intercambio con Guimarães fue simplemente para recordarle “lo buen jugador que es”.

El City pierde terreno en la carrera por la Premier

La derrota llega en un momento crítico para el conjunto celeste, que buscaba acercarse a Arsenal en lo alto de la tabla. El revés deja al City en la tercera posición con 22 puntos, por detrás de Arsenal (26) y Chelsea (23), complicando sus opciones en la disputa por el liderato.

En una Premier League más competitiva que nunca, Crystal Palace se mantiene sorpresivamente en el cuarto lugar y Brighton sigue firme en plazas europeas. En contraste, el Liverpool —actual campeón— vive un momento oscuro al ubicarse en la undécima posición con 18 unidades.

Descubre más desde Zaga Deporte

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo